En instalaciones comerciales, edificios públicos, oficinas o comunidades de propietarios, es común enfrentarse a una pregunta aparentemente simple:
¿Qué cierrapuertas instalar en una puerta normal que funcione bien y no dé problemas?
La mayoría de las veces no se requiere un sistema sofisticado, sino una solución funcional, económica, duradera y fácil de montar. Y aquí es donde entran modelos como el TS 71, un clásico entre los cierrapuertas mecánicos que aún hoy sigue resolviendo necesidades reales.
¿Cuándo conviene un cierrapuertas mecánico estándar?
- Cuando el tránsito no es especialmente alto
- Cuando la puerta no requiere automatismos
- Cuando se busca una solución económica, pero con garantía de funcionamiento
- Cuando el cliente quiere cumplir normativa básica sin sobrecostes
5 aspectos clave al elegir un cierrapuertas convencional
- Facilidad de instalación
Un buen cierrapuertas debe poder instalarse en pocos pasos, sin importar si abre a izquierda o derecha. El TS 71, por ejemplo, no guarda mano, lo que simplifica enormemente el montaje. - Compatibilidad con medidas estándar
Modelos como el TS 71 se adaptan a las puertas comunes sin necesidad de accesorios especiales, y utilizan brazos ClassicLine intercambiables, lo que reduce también costes de almacenamiento y mantenimiento. - Ajuste sencillo de la fuerza de cierre
Es esencial que el dispositivo permita adaptar su fuerza al tamaño de la puerta. En este caso, el apoyo del brazo puede girarse para ajustar la fuerza, sin necesidad de herramientas adicionales. - Regulación de velocidad y golpe final
Una puerta que cierra de golpe o demasiado lento puede causar molestias o incluso daños. El TS 71 dispone de dos válvulas para ajustar la velocidad y una regulación independiente del golpe final, lo que permite un cierre suave y fiable. - Fiabilidad a lo largo del tiempo
Un cierrapuertas básico, pero bien diseñado, debe funcionar de forma constante incluso con variaciones de temperatura. La calidad mecánica y la certificación ISO 9001 del TS 71 aseguran precisamente eso.
¿Quién se beneficia de este tipo de soluciones?
- Instaladores y fabricantes, que valoran la facilidad de montaje y la reducción de stock
- Propietarios y comunidades, que buscan algo sencillo pero duradero
- Arquitectos y proyectistas, que necesitan integrar una solución asequible sin sacrificar diseño ni funcionalidad
- Usuarios finales, que simplemente quieren una puerta que cierre bien y sin ruidos